sábado, 13 de septiembre de 2008

Lugares comunes: los trenes

A veces un viaje, por pequeño que sea, trae consigo un viaje interior interesante. El tren invita a esa bimodalidad viajera, ese mirar árboles fugaces a través de sus ventanas mientras, en el otro viaje paralelo, son las ideas, las dudas, los sueños, las ilusiones, las que se aglutinan, se desdoblan velozmente, dando vueltas incesantemente en la cabeza. Es la magia de los trenes, ese no ser nadie y querer serlo nada más bajar al andén. Lo importante no es el destino físico, geográfico, localista... sino el otro. En lo poco o mucho que dure el trayecto en tren, el viajero tiene el reto más dificil en el viaje interior: resolverse todas las preguntas que se va lanzando, esquivar los abismos a los que va llegando, y pisar tierra firme con la firme certeza de saber hacia dónde va y, aún más importante, sentir, saber, reconocer, que su deseo realmente es ir en esa dirección.
Cada viaje lleva a lugares, decisiones, ideas... proyectos.

El viajero normalmente prepara su maleta para el viaje en tren, pero nunca está del todo preparado para los viajes interiores al centro de uno mismo. El vagón zigzaguea con ritmo de nana antigua, ofrece el estado onírico perfecto y el paisaje siempre aparece movido como una muestra estadística de la vida de cualquier ser humano; esa vida fugaz que rara vez nos deja pensar.

Es extraño, -piensa el viajero- cuanto más deprisa va el tren, más fácil se hace pensar.

El tren sigue su curso. Su vida también.

A.B. y los viajes interiores.

5 comentarios:

Nata dijo...

Voy a hacer un poco de turismo por aquí, que mis vísceras las tengo muy vistas. :)

[Gracias por la visita].

Ciudadano B dijo...

Gracias a ti por la tuya.

Espero que te guste la visita y decidas quedarte o, al menos, pasar a menudo... la ciudad está demasiado deshabitada normalmente.

EVA dijo...

Ufff menudo tema has escogido para tu entrada.
Es curioso, yo estuve el año pasado 20 días de Interrail, y la verdad, tantas horas en el tren dieron para muchos viajes interiores jeje y me sirvió para tomar algunas decisiones y cambiar ciertas cosas de mi vida. Ese viaje marcó un antes y un después.
En estos momentos daría lo que fuera por otro viajecito de esos en tren...

Mencía dijo...

Hola en mi primera visita ... no sin cierta sorpresa por la coincidencia ... no solo del post en el que me dejas tus palabras ... sino con el post que estoy escribiendo en estos momentos.

¿Sabes? ... todavía hoy le explicaba a alguien que me siento interiormente como cuando viajo en tren ... en mi entorno inmediato y en mi vida todo se esta moviendo muy muy rapido ... pero mi sensación interior se mantiene en calma ... como cuando vas acunado por el traqueteo del tren ... mientras la visión por la ventana es de velocidad ...

Curiosa y prestosa coincidencia.
Tambien me asomaré.

Besos de presentación

Bohemia dijo...

Soy una viajera interior sin equipaje y él tren es un buen lugar para dejarse llevar y hacer camino observando lo que tenemos al rededor e ir un poco más allá con lo que llevamos dentro.

Genial entrada y gracias por lo del link...
Un besote