miércoles, 26 de diciembre de 2012

Gárgolas



Seamos gárgolas, gárgolas vomitando la basura acumulada en los aleros, achicando el agua sucia de los tejados. Gárgolas monstruosas, ahuyentando los malos espíritus, las maldiciones y los ataques de un diablo de color verde. Gárgolas escupiendo a la ciudad las verdades que duelen, los posos putrefactos que el tiempo ha dejado en las cubiertas de estas catedrales que hoy se nos derrumban. Nos ha tocado ser gárgolas, gárgolas de aspecto grotesco descargando de dramas y oscuridades la lluvia gris con la que esta tormenta nos bombardea constantemente. Gárgolas evacuando las infamias escondidas en las alturas y las sombras, dándolas a conocer a la urbe a ras de suelo, esparciendo su indecencia en las aceras y los cafés. Seamos gárgolas, gárgolas vigilando desde nuestra atalaya, luchando por embellecer este cielo lóbrego, este futuro nuestro, incierto, incómodo, desapacible.

[Gárgolas]