viernes, 22 de agosto de 2008

Fiesta ibicenca (Crónicas de MB)


En todas las comunidades hay un vecino capullo, supongo. De esos con ganas de gresca, escandaloso y, por supuesto, chulo. En la comunidad de mis padres se llama Pepe. Habla y sienta cátedra, cada palabra suya es la pura verdad o, en cualquier caso, un dogma de fe. Encima, es tan "super guay e ingenioso" que hoy se le ha ocurrido organizar una "tope-guay" fiesta ibicenca. De forma que ahí están, él y su "chiqui-pandi", armando su original cocktel nocturno, un jueves, una de la madrugada del viernes ya, con sus risitas, su musiquita tan ideal, sus vocecillas para ser escuchadas desde la lejanía de nuestros respectivos lares... tirando de la lengua a cualquier vecino madrugador, tensando los nervios...
Una muestra de la finura de los componentes de la chiqui-pandi, acaban de soltarla ahora mismo. Se trata de una perla que quedará para la posteridad: "Me suda la-aleta-(d)el-coño".
Sí, señora, (plas-plas) todo un alarde de elegancia y clase (coñal, claro).
En cuanto a la música, ha habido un cambio importante de un rato a esta parte: del "Pachá Greatest Hits" han pasado al Big Ones de Tom Jones que, a todo esto, ¿cuántos veranos pasó el tigre de Gales en Ibiza? En fin... no seré yo el que le diga a una panda de cuarentones con complejo de Peter Pan, liderados por un fan incondicional de Pocholo, cuales son las reglas básicas del civismo. Si acaso, que me llamen para pedirme consejo sobre cómo organizar una fiesta original. No es lo mismo una fiesta en un piso, que siempre insonoriza más, a una fiesta en un patio que da a zonas comunes. A mí también me la suda porque al fin y al cabo estoy de vacaciones. Lo siento, de veras, por todos aquellos que mañana tendrán que madrugar para aportar algo al mundo, salvar vidas, rellenar papeles, repartir mercancías, dar préstamos, etc...
Me gustan las fiestas, de hecho, tengo unas ganas tremendas de pegarme una de las gordas (tomad nota para este fin de semana), pero siempre que me las pego trato siempre de no molestar al prójimo; más aún si tengo que convivir con él el resto del año.
Besos desde MB.
A.B... buscando la mochilaaaah.