jueves, 14 de agosto de 2008

De vuelta de París

A veces se tiene la sensación de estar “de vuelta” en un lugar que pisas por primera vez. Hay rincones de París que transmiten esa sensación… al menos a mí. Tal vez por haberlos imaginado leyendo Rayuela, o por haberlos visualizado en las típicas fotografías de la ciudad, o por la cantidad de imágenes que archivamos en nuestro cerebro, víctima del bombardeo mediático de un lugar tan emblemático como ese. En resumen: seis días de no parar, de sentirse bien, de reirse a más no poder y de poner “equis” imaginarias en los lugares que a uno se le hacen importantes.
No quiero aburriros con la crónica del viaje, por lo que el que quiera saber más que me pregunte… hay reportaje fotográfico para rato. Abruma tanta perfección.
A.B., cumpliendo la promesa de estar de vuelta.

2 comentarios:

JM dijo...

arde parís en el juicio de una muela. no somos franceses porque lloramos de risa, y la única filosofía deconstruida no fue la de derrida ni la de deleuze, sino la de un patito de goma sin tripas en un canal de la rochelle.

Álvaro dijo...

Gracias por darle algo de vidilla a esto... estaba un poco muerto.

Saludos.