miércoles, 11 de abril de 2012

La vida ideal



En una vida ideal, uno tendría a los seres queridos siempre al alcance de la mano o un par de barrios más allá, compartiría cervezas e inquietudes semanalmente, poniendo en común proyectos personales que acelerarían todos mis procesos creativos y con todo ello conseguiría quitarme de encima ciertos complejos y vergüenzas que me impiden hablar con naturalidad de lo que para uno es cotidiano e hiriente.

Hoy le he abierto las piernas a la ciudad y he disfrutado metiéndome dentro, a la deriva y sin control. Un acto poético de lo más sensual.

Pero la vida ideal, normalmente, solo dura una semana…