jueves, 3 de julio de 2008

Los no-lugares


Hace tiempo escribí esta entrada, pero no había llegado a publicarla en el blog. Un día, hace unos meses, iba en coche y en la radio hablaban de una conferencia que Marc Augé, profesor de antropología y etnología de l'Ecole des Hautes Études en Science Sociales de París, había dado en la ciudad donde resido, Murcia. En dicha conferencia hablaba de su libro "Los no lugares. Espacios del anonimato" definiendo dicho término que él mismo inventó para definir aquellos lugares tan comunes en la vida cotidiana que usamos como espacios de confluencia anónima.


Según Augé, un no-lugar "es un espacio de espera en tránsito en el que no es posible entablar diálogos breves y en el que, a menudo, todo lo que vincula a dos individuos es un fugaz cruce de miradas". Un no-lugar, según el autor, despersonificia a la persona, nos anonimiza, dando pie a encuentros fortuitos que quizás jamás vuelvan a repetirse. A mí eso me parece algo mágico, lejos de lo trágico que puede transmitirnos el término "despersonificación", de hecho suelo utilizar esos encuentros fortuitos e irrepetibles para crear algunos de esos relatos que de vez en cuando se me escriben solos.


Los no lugares "están llenos de textos, señales, folletos, marcas que hacen relativamente innecesaria una relación estrecha entre las personas". Las personas, por tanto, no necesitan hablar entre ellas porque dialogan con los textos, carteles o, incluso, con máquinas que dan indicaciones explícitas... recoja su cambio, gracias por su visita. Esos textos, los carteles, las máquinas interactivas, son, en plena era de la comunicación, los máximos productores de soledad. ¿Te pierdes? Ya nunca preguntarás a la encurvada señora del carrito de la compra "disculpe, ¿la carretera de Zamora?". No, porque tienes un Tom-Tom que te mostrará el camino a seguir. ¿No sabes dónde sacar el billete para Mallorca? Es facil, sólo tienes que mirar los carteles indicadores de destino. Es la era de la comunicación con las máquinas, la era del aislamiento personal.Los no-lugares son lugares de paso, a los que llegamos o de los que nos vamos, nunca van relacionados con perpetuidad ni nada por el estilo.Hay un vídeo-oda a los no-lugares en youtube que podéis ver si pinchais aquí.

Aeropuertos, salas de esperas, discotecas, autovías, cajeros automáticos, hipermercados, autobuses... y es que, señores, los no-lugares arrasan por doquier.

A.B.... de vuelta.


PD: Este fin de semana estoy en Córdoba. Aviso a navegantes: tendremos que vernos, digo yo.