lunes, 10 de marzo de 2014

Regalos en verso y acuarela

Hace poco le regalaba a un gran amigo un poema que le escribí hace más de dos años y medio. Son de esas cosas que uno guarda anotadas y al tiempo las saca, les da una vuelta y se atreve -incluso- a acompañarlas de acuarela. 


Esguince

Probablemente desesperes,
encadenado a un esguince de tercer grado
que te pide un reposo de senectud,
el empalago de los días lentos,
la quietud de cualquier fotografía.

Igualmente resistirás,
ayudado por otros que, a diferencia mía,
podrán presentarse en tu casa,
liberarte un abrazo, tender
la noche feliz en los aleros.

Finalmente volverás
a la cancha y sus rebotes, a la carga
con el paso firme, decidido
a volver a darlo todo
en el lado móvil de la existencia.

Espero que no tardes.
Espero entonces estar esperándote
allí: al final de tu impaciencia.


4 comentarios:

AngieLive dijo...

Me es muy necesario este poema para ponerlo en el gimnasio. Puedo?

Ciudadano B dijo...

Puedes. Gracias por hacerlo necesario. Saludos.

Jota Eme Santiago León dijo...

Muy necesario también para mí a esta hora, en este día, en este momento..Gracias, Álvaro

Ciudadano B dijo...

AngieLive, me gustaría saber qué fue de mi poema en tu gimnasio, en qué lugar se instaló, qué función cumplió.