domingo, 21 de junio de 2009

"Caricias": Drama urbano en 3 servilletas (I)


Servilleta "Caricias" azul #1:
El pasado

Te encontré en una plaza del centro, bebiendo de una de esas fuentes públicas. Tú serías belga, francesa o italiana, o quizás franco-italiana, como esas producciones que ponen en La2 los martes de madrugada. En cualquier caso, no era martes, ni madrugada y yo no sabía de donde venías tú ni hacia donde iba yo.

Te seguí a hurtadillas mientras dirigías tus pasos hacia el barrio viejo, calles empedradas, estrecheces encaladas, y tus huellas me sabían a algo más dulce que la casualidad. Mi instinto desafinaba una canción improvisada sobre el azar y los desencuentros que éste provoca y tú no hacías más que mirar al cielo y no, no parece que vaya a llover, vaya: ya he echado el chubasquero para nada.

Pronto acabaste confundiéndote con los de tu especie, turistas de a pie, con mochila a cuestas, unos con cámara de fotos, otros con guías de viaje, tú con tu mirada desconocedora de alrededores y, en un segundo, te perdí.

Olía a azahar, había rumor de fuentes y de gentes, sonaban campanas de misa, las doce del medio día, la calle estaba a rebosar de viajeros y yo me quedé desolado, vagando por las calles de alrededor, buscando desesperadamente una cara que se pareciera a la tuya, una Dorothy sin trenzas y sin pecas caminando por el sendero de baldosas amarillas que no eran ni baldosas ni amarillas, sino cantos rodados que chisporroteaban al roce del sol. Me sentí irresponsable –cómo has podido perderla, dejarla marchar –era la multitud, me despisté –no, no hay excusas, deberías encontrarla.

Pero no, no había manera…

Desolado, frustrado y decepcionado, necesitaba despejarme... ¿una cerveza?

Me respondí "que sí".

...continuará.

Foto: Extraída de Flickr - usuario violetí©

3 comentarios:

LSB dijo...

Por qué nos atraerán tanto los extranjeros? Creo que nos gusta lo desconocido...
Aunque Granada es maravillosa hubiera sido muy interesante conocernos en otro país. Aunque entre tú y yo; siempre podemos hacer un intento ficticio de ese encuentro en cualquier lugar del mundo (volvería a ser genial!)

campanilla dijo...

Suerte. Lo bueno se hace esperar. Ya verás.

He visto que te gusta Herman Dune.... :)

Besos.
Últimamente los tejados estan mas bonitos que nunca.

JUAN EME dijo...

cuando yo era de córdoba, recuerdo una noche filmotequera con miguel (mi antiguo doppelganger) donde nos tropezamos y nos enamoramos al unísono de una chica sevillana rubita que cantaba-susurraba en francés. se puso a trabajar toda nuestra imaginación mitomaníaca (en eso éramos buenos los dos) y ella comenzó a protagonizar nuestras conversaciones futuras. aún la recuerdo. fue un shock verla tiempo después en la pantalla, en un corto de letra m. quizá nunca fue real, como yo no lo soy ahora. pero entonces, ¿quién recuerda?

no dejes nunca de hacer lo que haces.., álvaro