domingo, 3 de mayo de 2009

Mayo cruel


En Mayo esta ciudad duele más de lo normal.

Si Abril nos dejaba versos, Mayo se desparrama en ternura de color rojo y el aroma más embriagador. He dicho mil veces que esta ciudad es cruel, no tiene compasión, es insoportable disfrutarla sabiendo que has de dejarla.

Durante este mes despliega todas sus armas, sus artificios, sus trucos de azahar, sus explosiones de buganvilla…

Me coge, me zarandea, me arrastra por cada lugar marcado con una cruz en rojo y me muestra el lado más bello de la felicidad, invitándome a la permanencia, a la perpetuidad de las noches en vela…

Después me sienta en esta silla, aún aturdido, porque tanta belleza hiere, y me hace escribir líneas adorando cada rincón que traspira primavera, cada fragmento urbano de motivos florales…

Entonces descubro que detrás de todas esas líneas existe un poema.

Y sí, el poema también duele. Tanto como los puntos aparte o los centímetros que nos separan.

1 comentario:

JUAN EME dijo...

amigo mío, para el 15 de mayo, época de patios crueles, estaré allí con ana. hoy sí que necesito autoanimarme, después del trabajo masacrador de autoestima. pero cuando nos veamos, yo te animaré a ti y tú a mí diciéndonos eso tan maravilloso : ¡genio! ¡genio tú!¡no, tú! ¡tú más! un abrazo fuerte, amigo. y muchas gracias.